La emoción de sentirse cerca de una de las ciudades más importantes a nivel mundial, era también algo confuso que hacer en estos tiempos de Covid-19 porque leer las noticias en general sobre Suecia y ya con lo que estábamos viviendo al norte, teníamos dudas, al final no le tuvimos miedo al éxito y les contaré por partes, todo lo que vimos, porque Estocolmo si es bello y divertido.


La verdad que visitar a los amigos, fue lo que nos motivó más para conocer la ciudad, ya les contaré más adelante sobre ellos. Su departamento se encuentra relativamente cerca de la ciudad como a unos 30 min. en bicicleta.
Al llegar dejamos al Cuervo en un parking que cobraba unos 6€ al día. Lope ésta vez pudo dormir en casa y tuvo su propia cama que fue un sillón grande.
Estocolmo está compuesta por 14 islas donde el lago Mälar desemboca en el mar Báltico, así que tiene 57 puentes que conecta todas las islas mejor conocidos como Barrios.

De todas las islas que forman la ciudad está Gamla Stan es un barrio de estilo alemán ya que sus primeros habitantes fueron estos por eso su arquictura medieval alemana.
Un barrio importante que alberga el Museo Nobel, Catedral de Estocolmo, Palacio Real, Iglesia alemana entre otros monumentos.



Caminar por el barrio es muy tentador ya que tiene tiendas para los turistas y muchas cosas bonitas. Al ver los precios se me pasaba y seguía caminando sin problemas.
La calle principal se ve muy turística, pero vale la pena ver la arquitectura medieval.


Si se siente la ciudad como un poco despreocupada por el Covid, obvio que el Virus es real, pero no se nota tanto que hayan puesto medidas más estrictas, sólo tenían desinfectantes casi todos los locales, una nota que comunicaba el distanciamiento y cuantas personas pueden acceder.
Para entrar al Museo Nobel tuvimos que esperar a que salieran un par de personas. Tuvimos la suerte que fue el último día para acceder gratis.




Es un museo pequeño que presenta los laureados del Premio así como sus trabajos.





La vista típica de Estocolmo son sus conecciones con otras islas.

Algo curioso de los Suecos es que les encanta las tiendas de segunda mano y digo tiendas porque son locales muchas veces grandes algunos de pura ropa en buen estado, otros de artículos caseros, muchas veces sólo viejos pero que funcionan muy bien, así que tenía ganas de hacerme un regalo, fuí a una de estas tiendas y encontré mi suéter nórdico por una módica cantidad.




Para conocer cada rincón de la ciudad creo tendremos que manejar mucho y caminar, siempre que se pueda hacer una pausa para tomar café o té chai, recorreremos todo lo que se pueda junto con las medidas de seguridad, ya sea nuestras propias medidas.

