Roros, el Cerro de Cobre

«salgo de cabeza por la puerta pero solo para entrar a otro cine, idéntico y la misma película. La están proyectando hacia delante o hacia atrás, Chist». Paal Brekke

El camino de Lillehammer a roros fue lo más hermoso que han visto mis ojos en tierras nórdicas y se los muestro. El camino de Ringebu es la naturaleza fría, pero colorida para ir a Roros donde nos encontraremos con un clima áspero.

Y así varios kilómetros de Ringebu.
Es la mejor carretera que he visto hasta ahora. Un camino que parece no tener fin.
Ésta es una montaña de arena y es la más grande todo el País. Una pequeña ciudad en las montañas con una altura de 630 metro.

Que frío es, en verano la temperatura máxima es de 11° C, buen clima para un latino. (risas grabadas). Vamos caminando con un frío que hasta llegué a pensar mejor quedarme en el Cuervo y tomar café.

Roros galería, es un lugar de artistas locales.

El nombre de la ciudad significa algo así, Desembocadura del Roal, es un municipio de la localidad de Trondelag, justo el pueblo queda sobre el río Roa que es el más largo de Noruega.

Muchos de estos nombres con O lleva una línea cruzada por el medio de la letra, pero en mi teclado no lo tengo, así que imagínensela, por favor.

Aquí podemos ver la calle principal, es un pueblo con apróximadamente 5593 habitantes.

En Noruega creen en los Trol que son estos interesantes duendes como yo les llamo y también creen en las brujas, pero la verdad no he sentido como alguna presencia extraña (es broma).

Forma parte de las ciudades de madera más viejas de Europa.
De las historia más grandes que tiene, es ésta Mina de Cobre, comenzó a explotarse en el siglo XVI.
La iglesia de Ringebu O Stabkirche Ringebu y lo que podemos ver como arena es Cobre viejo.
Seguimos viendo montañas de cobre y al fondo las casa viejas donde vivían algunos mineros.

En 1980 fue declarado por la UNESCO patrimonio cultural de la humanidad.

También es un lugar conocido por relatos sobre las vidas de los mineros por el escritor Johan Falkberget y bueno al ya mencionado poeta moderno Paal Brekke

Esta vez sentí que le dí la vuelta a mi colonia, un poco más fría y con acabados muy rústicos.

La verdad que desde que llegamos el frío está presente, el tiempo otoñal, no recuerdo un día caluroso, por eso la idea de salir a caminar aunque esté lloviendo, es calentar el cuerpo y curosear en las ciudades, pueblos y alrededores caminar siempre es relajante y más si en vez de casa vives en un carro.

Aparte de la galería de arte, está el museo de cerámica, así de alucinante la entrada.

Interesante como este lugar tan pequeño y frío, tenga una historia importante de la minería, aunque mucho contribuyó al desarrollo económico del país, también mucha gente sufrió y vivió los estragos de la pobresa, abusos y las fuertes temperaturas del invierno. Al fondo seguimos viendo montaña de cobre.

Publicado por El cuervo, un viajero perdido

Soy un extranjero en tierra extraña

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar